Crítica Literaria de La afilada afilada navaja de Ockham I por la escritora MARÍA JOSÉ HERNÁNDEZ LÓPEZ.

RESEÑA LITERARIA DE LA AFILADA NAVAJA DE OCKHAM .

AUTOR: IGNACIO FERNÁNDEZ CANDELA

Por María José Hernández López (Pepa Hernández).

La afilada Navaja de Ockham es un magnífico relato narrado en primera persona sobre un hecho real que cambió el concepto de realidad de su protagonista y su manera de relacionarse con ella. Este alegato soberbiamente escrito contra el abuso policial y su posterior indefensión frente a los hechos acaecidos, nos da muestras de una madurez no sólo literaria sino también personal y vital a la hora de describir punto por punto la brutalidad del atropello policial, su injusticia y la posterior indefensión al que queda reducido, empequeñecido ante las leyes que supuestamente le protegen como ciudadano libre y que debido a los desafortunados hechos descritos queda vergonzantemente destapada y en corrupta evidencia.

 Es un valioso y valiente documento en el que la denuncia por el dolor y la injusticia cometidas no hace sino reforzar más su ficción literaria representada por esa bajada a los infiernos en el que nos sumerge con toda su irrealidad, su absurdo e incluso su estupidez, maravillosamente personalizada en el monólogo interior del protagonista cuando solo, en la maltrecha celda de la comisaría, comienza a darse cuenta de su situación real, en un brillante monólogo que va desde la indignación y la rabia hasta  un amplio sentido de la justicia y la verdad frente a la mentira y la desidia . De esta conciencia el autor, en este caso protagonista, sale reforzado, tras verse involucrado en una trama policial corrupta y en un juicio posterior con irregularidades y obstáculos que tendrá que sortear en su largo camino hacia la libertad, rematado con un sorprendente final.

 Sorpresa última, pero no única que recorre este relato narrado con una solidez literaria extrema, cuajado de múltiples giros narrativos, cambios de ritmo y vueltas de tuerca, trepidante de principio a fin con momentos literarios vibrantes y delirantes , dramáticos y felices en una paleta de estados emocionales diversos para facilitar  que la historia, la intriga, lo que va a suceder, lo que está sucediendo y lo que sucederá dejen sin respiro al lector que quedará entregado a su lectura por completo. A su merced. Sin olvidar en ningún momento la denuncia del abuso policial, la dramática lucha de su protagonista por conquistar su libertad y los héroes y villanos que pululan por esta cruel pesadilla que acabará por convertirse en una segunda oportunidad.

 Pero hay una cosa más, al final del libro nos queda claro: la corrupción y la desidia parecen ser una práctica habitual en algunos estamentos oficiales frente al sentido común del que el ciudadano debe estar sobreaviso, todo esto sin menospreciar en absoluto la labor de seguridad y protección que otros policías desempeñan diariamente en nuestras vidas y en nuestras calles.

 Termino pues con dos citas que definen la conclusión moral del libro: 1) La del Nobel de Física de Charles Thomson Rees Wilson que pronunció en 1926:  la conducta es la única prueba de la sinceridad de nuestro corazón

y 2) la del  razonamiento lógico de Guillermo de Ockham en el s. XIV que promulgó que de las diferentes hipótesis la más sencilla es la que conduce a la verdad  y por tanto, a la libertad.

María José Hernández López

Escritora.

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