CRÍTICA LITERARIA DE “SOIS TODOS TONTOS”. AUTORA : MALICIA COOL

                                                                                     

 LápizCero Ediciones.

La risa no es ninguna tontería… y es de color verde puñeta

 

La risa sana el alma es una premisa de concepción exacta porque el humor es una suerte de matemática pura,  cuando resultan las cuentas y no faltan los resultados que añaden alicientes festeros en un mundo demasiado serio con el que giramos no exentos de sus gravosos mareos.

Yo que nunca fui de ciencias exactas a estas lealtades de cálculos precisos, teoremas del jolgorio sabio y grandilocuente, a estos sumandos sí me añado multiplicando mi saber jocoso con una sonrisa permanente que estas líneas inspiran.

Malicia Cool absorbe esa inteligencia matemática donde se aplican los factores que alteran el producto con orden y desorden, en una aplicación práctica de la ciencia del humor donde cabe todo tipo de incógnita resuelta con los previsibles efectos despejados de una gracia personal que logra imbuirnos de lógica MAlicia donde no importa ser tonto de lo bien que nos convence.

Malicia absorbe ese saber matemático puro y lo hace crujir cuan ciencia imaginativa a modo de pastel horneado de su mano escribiente- todo es posible en una mente genial donde la realidad es sólo una apariencia de un mundo hecho a medida de los tontos, a mucha honra- capaz de que  las verduras cultivadas alcancen rango de pleitesía en  la primavera que llega a trancas y barrancas con menos dificultad que un Ovni de estar por casa y que los peces coman con protocolo de cuchara…la imaginación implica una suma de ingenios cuya incógnita de la risa está asegurada. Así se nos despeluche a la mujer salvaje, se nos haga imposible frenar el instinto del cachondeo de una peculiar mujer loba; se nos instruya sobre modos de uso de la mujer caniche, cordera o de hocico lobuno… nos imbuya de preferencias por zarpazo a la yugular o las leches direito a la batea.

Lo cierto es que el carácter de lo ingenioso se traduce en cada párrafo y de vez en cuando en un inglés que da aún más carácter universal a este mundo de tontos donde estamos felizmente invitados. No menos cierto es que con nuestro semblante risueño profesamos reconocimiento a una mente vivaz que proclama la salud de la risa sin prescindir de un profundo romanticismo siempre latente en el carisma de su ser inconformista, que nos envuelve con cada ingenio en el párrafo siguiente y la hilarante trascendencia de sus observadores dictámenes… donde nada es lo que parece, ni deja de parecerlo… el espacio literario de Malicia es así de inexorablemente portentoso.

La inteligencia se masca desde el título “Sois todos tontos” y se traga con deleite con la finura de una aguzada ironía que nos mete en costura hilando risas. La ironía, como bien sabe este selecto grupo de tontos a quien se dirige la autora, es el humor de los seres inteligentes y por ende conscientes del mundo que los rodea; por eso mismo tomárselo a cachondeo.

Así en  setenta y ocho páginas, podemos hallar meditaciones profundas sobre las filosofías más triviales o ligereza de criterios en cuestiones demasiado serias como para tomárselas  con  enfadosas disquisiciones y la autora no renuncia a la profundidad de un pensamiento que lleva su carácter inconfundible  y que deleita cuanto más se descubre de la Malipoética servida a granel.

Sois todos tontos es una declaración de intenciones Maliciosas que no malignas; “cool-cold”” que no “cool-warm”… bueno, sí también. Intenciones agudas de las que darnos por aludidos con el encantador gracejo de esta directora de orquestas risueñas que afina el mejor instrumento con el que podemos entonar el día: las ganas de reír sin sordina , abiertamente cómplices de quien nos toma en serio con la consciencia aligerada de la provocación deliciosamente humorística que nos marca la gana del ocio y la distensión; aunándonos en un mismo espacio de disposiciones tan difíciles como es el arte de hacer reír, con la fórmula de esa salud exacta que nos alienta a mandíbula batiente, tal cual logro que Malicia consigue para  nuestro beneficio endorfínico.

 Ser tonto es pues todo un halago viniendo de Malicia. Bienvenidos al club.

Ignacio Fernández Candela

 Escritor-Pintor artístico

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