Artículo del autor: Lo benigno de un cáncer derrotado

Algunas gentes y el cáncer son del todo parecidos.  Caracterizados por la traición,  el mal que provocan es siempre de manera silenciosa, sorpresiva  y asqueante.
Muchas gentuzas son demasiado dañinas y sólo se sabe cuando obran sus propósitos y se manifiestan tal cual son cuando se quitan las máscaras. Un tumor maligno usa la máscara de lo inadvertido hasta que se hace conocer, como algunas gentes de mal. Pero siempre hay esperanza, en algunos casos,  contra estos elementos.

Me produce una gran tristeza leer sobre el cáncer y pensar que un encapsulamiento de un tumor maligno es una manifestación de una defensa prodigiosa de un mal neutralizado. La realidad médica es distinta. Nada es lo que parece o se ha creido saber. Ante la aparente realidad cabe anteponer la Fe.

El cuerpo es prodigioso en muchos aspectos pero la Naturaleza pugna, en la lucha por la vida, por manifestarse de maneras tan contradictorias como crueles. Se sabe que un encapsulamiento de un tumor maligno no es suficiente defensa para esa malignidad que se desarrolla , siendo sólo la antesala de otros desenlaces. Los oncólogos no ignoran que un cáncer de páncreas es del todo fulminante, dando poca credibilidad a la cura siendo así un desenlace con cuenta atrás.

Es el cáncer una alimaña que hace estragos de igual modo que gentuallas los pretenden provocar en la vida de su prójimo. En ocasiones el tumor maligno y su actuación metastásica en nada difieren del comportamiento de miserables que se revelan de igual manera…. artera, traicionera y repugnantemente.

Sí, de  igual modo que hay gentes que se comportan de manera parasitaria, manipulando y apoderándose del entorno social de los demás, el cáncer es una malignidad que se posiciona con traición y que muchas veces es detectado casi de manera casual. Mientras la vida se sucede de manera confiada, el mal sigue latente a pesar de haber sido extirpado en apariencia. Quizá sólo el milagro de la actitud es capaz de sanar algo tan insano… como insanas son esas gentes que se creen dueñas de la existencia de los demás para decidir la destrucción, intentar humillar y desplazar al prójimo de sus propias vidas. Gentuzas que pasan por víctimas siendo sólo verdugos arteros como el cáncer que traiciona con intención asesina.

Muchos son los que se manifiestan como tumores malignos durante su vida y demasiados los inocentes que lo padecen… así es el cáncer en pugna contra la vida.

Un cáncer pancreático está considerado de efectos fulminantes y se suele dar poca esperanza de vida, a lo sumo 5 años, pero hay otro tipo de tumores que no son tan destructivos. Los médicos no ignoran que pese a la intervención, es el tumor de páncreas el  más destructivo que nunca remite en su tratamiento, trágicamente. El hecho de que el tumor aparezca encapsulado es obra de la sabiduría del cuerpo que pretende una defensa, por desgracia insuficiente. Con todo, aun queda esperanza para muchas buenas personas que pasan por este trago amargo que no deja de forjar el alma. En otros casos, la Naturaleza parece obrar su función desintegradora de manera natural e inexorable… al fin y al cabo , la desintegración forma parte de la vida como la extinción de todo mal.

Afortunadamente , la ciencia ha convertido el cáncer en una enfermedad con tasas de mortandad muy restadas aunque sigan haciendo estragos. La prevención es importante y tomarlo a tiempo, esencial… tampoco hay que olvidar esas” curaciones espontáneas” que define la Ciencia cuando no tiene explicación racional a las curaciones por la fuerza de la fe.

En ocasiones se obra el milagro de la detección del tumor acudiendo a consultas por dolencias menores. Habría que ser agradecidos ante instantes así en que se añaden unos pocos años. Ello da un plus de vida importante en el que cada uno de los días cuenta como un regalo de existencia añadido que da la oportunidad de tomar nuevos impulsos.
Gracias a las investigaciones y las avanzadas cirugías de la actualidad , aquella dolencia mortal sinónimo de aniquilación, es hoy menos convulsa que entonces. El cáncer de mama o de ovarios, por ejemplo, es menos destructivo… aunque sí es cierto que otros son más peligrosos pero sin perder la esperanza de reducir los efectos de la malignidad.

A menudo somos víctimas de engaños por cuanto de productivo supone silenciar ciertos aspectos que son beneficiosos para la industria farmaceútica. Muchos tratamientos son costosos- e incluso infructuosos- frente a remedios al alcance de todo el mundo como es la medicina natural con anticancerígenos demostradamente efectivos como el limón. Especias como la Cúrcuma  ( http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=1377 ) – componente del curry- o el eneldo han mostrado eficacia en investigaciones científicas a la hora de combatir células cancerígenas o prevenir su reaparición. Mucho hay por descubrir y muy seguramente estén más cerca los mejores remedios allá donde se pretende esquivarlos por no ser rentables para la productiva farmacología de la que se nutren tantos profesionales… a expensas de los sufridos enfermos.

Ante todo no hay que perder la esperanza; del mismo modo que la malignidad de las personas no consigue sus cometidos, en ocasiones el cáncer es derrotado y la vida continúa como si el obstáculo del camino hubiera sido neutralizado.

La mala gente y el cáncer son como la vida misma sugiere… repulsivas, pero se combaten y en ocasiones se derrotan si no terminan aniquilados por la siembra de sus obras o ante el bisturí de un hábil cirujano que vuelve a regalar la vida… aunque sea por unos benditos  años.

Jamás hay que perder la esperanza porque de igual manera que desaparecen sobrantes humanos que son perjudiciales para la vida de la gente noble… ¿ por qué no vencer al cáncer?  La Fe, en algunos casos de manera perentoria, lo es todo.

F. Candela

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