No me gusta. Kora Corazón Sánchez ¿Dónde queda la imaginación que es talento verdadero?

No me gusta. Crítica pictórica de la obra de Kora Corazón ¿Dónde queda la imaginación que es talento verdadero?

Hoy en día, cualquier subvencionado político, cualquier mediocre que se planta con el pincel ante un lienzo, puede presumir de obra y gustar de las mieles del triunfo que es en realidad una colosal manipulación para alabar la vulgaridad y la estulticia personal rubricada como arte.
Esa sandez se disfraza de cromatismos cuando encuentra un modo recurrente de repetirse; así crea la deficiencia que encuentra la fórmula de lo que se cree carisma artístico y se repite cansinamente ante el lienzo con pequeñas diferencias y añadido de elementos estrambóticos que lo mismo son un paraguas que un sombrero que un ave del paraíso y siempre sobre fondos reiterados, porque salirse de la pauta de la rutina creativa conllevaría evidenciar las carencias artísticas de quien se endiosa con la superchería de sus creaciones.
Kora Corazón, no sólo plasma la simplicidad personal en lo artístico sino que parece ejercerla en lo vivencial , así no es de extrañar esa simpleza pictórica de quien cree haber hallado la esencia creativa cuando no es capaz de salirse de la cuadrícula de su endogámica trivialidad.
Al principio engaña esa supuesta oxigenación de espacios atmosféricos muy recurrentes en la obra de Kora; sin embargo, de la magia original se pasa a la reiteración de lo previsible y su obra se convierte, por ello mismo, en aburridamente predecible. La magia se convierte en una equívoca impresión y captamos la sutil reversión hacia la simplista concepción creadora.

Los retratos son burdas intencionalidades de una expresión de arte deficitaria y las veladuras de un conformismo insultante propio de un mal aprendiz. Las perspectivas evidencian tal grado de desconocimiento de dibujo lineal que es todo un abuso de alardes en los que no se debería incurrir siendo un despropósito de mayúscula ineficiencia.

El desinterés espectador se acrecienta y en la continuidad de esa visión acaba por convencer de su inane inspiración. Se repiten las mismas estridencias: los retratos son burdos y evidentes. .. las veladuras insultantes y las perspectivas una lección mal aprendida de mal alumno de educación básica; la mediocridad es insoslayable.  Es entonces cuando uno advierte el fraude de la pintora que sólo refleja sus superfluas impresiones existenciales. Siguiendo la cronología de las pinturas luego se intuye la carencia creativa de elementos característicos con poco de originalidad y nada de iniciativa artística.
     Las raíces de su estilo se atrofian en el desarrollo de la obra que lejos de desgranarse en evolución, se acomodan en la repetición de elementos tan vanos como soslayables; estética y significativamente fútiles.

Es lamentable comprobar que el talento es tan inexistente como la noción del punto de fuga que esta señora desdeña para fracaso y ridículo de sus propios intentos artísticos. Eso demuestra la superlativa ignorancia de lo aficionado que pasa por obra profesional, cuando es sólo un somero suspenso en cualquier escuela pública de adolescentes. Los conocimientos miden el grado de mérito de quien los exhibe en su trabajo, como evidencia la resta en quien no los usa.

En ocasiones la pintura transmite una consolidada reflexión de la inspirativa calidad humana traspasada del pincel al lienzo. No es el caso. Con esta pintora inmediatamente se colige la falta de carisma y la impersonalidad de sus repetitivas figuraciones que serían de muy entretenido análisis si en realidad hubiera contenido un don natural que, viendo la obra, es del todo invisible.
Eso sí, es un criterio personal sobre alguien que no me inspira Arte ni nada asociado a talento, pero sobre gustos  nada hay escrito, afortunadamente para la supervivencia de la mediocridad; que no todo el mundo va a saber lo que es un punto de fuga o unas perspectivas isométricas y caballeras ya usadas desde el Renacimiento… pero del acervo cultural de la gente ya se sabe que no hay que pedir donde no hay,como tampoco sabiduría donde se desconoce la elemental norma de corrección artística.

Ignacio F. Candela.

Escritor-Pintor

EJEMPLO NEFASTO DE LA PERSPECTIVA EN LA MEDIOCRE OBRA DE KORA CORAZÓN.¿Dónde están los puntos de fuga? El resultado, con estas falencias, es demoledoramente insignificante desde el punto de vista artístico.

 

USO CORRECTO DEL PUNTO DE FUGA EN MI PROPIA OBRA PICTÓRICA.: “MUNDOS COMUNICADOS” . Un crítico ha de saber bien lo que expresa por propio conocimiento del trabajo creador.


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