Reseña de La afilada navaja de Ockham I por parte de Ana Isabel Muñoz Martínez.Escritora- Kinesióloga,

LA AFILADA NAVAJA DE OCKAM I

 

Queridos lectores y admiradores de Ignacio Fernández Candela, autor de los libros La Afilada Navaja de Ockham I y II.

A estas horas de la madrugada escribo lo que podría ser una extensa y amplia crítica de esta obra que bien lo merece y aunque es un libro que se lee rápidamente, se ha resistido al tiempo. Pero Dios dijo: “Hágase la Luz” y una vez más la Luz se hizo y como un buen maestro me enseñó: “La obra va pidiendo el material” y es lo que demandaba esta saga de Ockham.      Tiempo y amor para bien criticar una obra que lejos de ser imparcial no deja de ser un reflejo de dolor de uno de los nuestros, de un ser humano, que ha vivido en propias carnes lo que al resto nos pasa en vida diaria como zombies que somos de una degenerada sociedad.

Y como todos nos reflejamos en nuestros actos, nos sentimos identificados ante una injusticia terrenal que no divina que ha sido aceptada por una malcriada sociedad pendiente de las vidas ajenas para crítica, burla y mofa de una superficialidad evidente ante los ojos de todos y que poco se hace para ordenar este caótico mundo en el que vivimos y en el que todo está permitido aunque sea a costa de la ética y los principios morales.

Como lectora rápida que soy me sorprendió la tardanza en leer un libro tan ávido y vivo de emociones. La respuesta era sencilla y dolorosa a la vez: ¿Cuántas veces en mi vida había visto injusticias ante mis ojos y las había silenciado? Las mejores reflexiones, los mejores aprendizajes en la vida y lo mejor de la esencia de nuestras almas.

 El coraje por la vida sale en esos momentos en los que realmente a uno ya no le que queda otra que creer en la providencia divina para que se haga justicia verdadera.

Cuando descubrí a Ignacio enseguida contacté con él y me di cuenta que era un verdadero “crack” y no me equivocaba. Ahora verán ustedes por qué:

Como buena creyente en lo que veo y en lo que no veo,  sería demasiado egocéntrico pensar que estoy sola en este universo del que nuestro pequeño mundo forma parte. Si alguno de ustedes no le conoce se llama Arcángel Miguel: “el que es como Dios”. Se encarga de impartir la Justicia Divina. Guerrero del ejército Azul y el que le pisa la cabeza al Satánico, al mal que invade este mundo. Si se han fijado en la esfera de la luz es una Flor de la Vida, símbolo de la creación humana. Simboliza de dónde venimos, la Matriz divina.

En este planeta dependemos de las viejas redes morfogenéticas de un sistema que nunca ha funcionado y que nunca funcionará: Sistema bancario, sistema sanitario, sistema político, sistema educacional, sistema, sistema, sistema…programas, programas, programas, esclavos, esclavos, esclavos… ¿A alguien le suena esto?

El resultado es: el Hombre no ha sido creado injustamente, fue creado por y para la Justicia, para el Amor y que se nos ha arrebatado desde un mal evidente llamado: SISTEMA.

 Quiero seguir investigando a este hombre, amigo mío, del por qué sin saber la simbología de lo que pintaba ha creado desde su corazón y desde su mente una obra que va a dar mucho de qué hablar.

 Me van a permitir seguir la asociación de obra literaria con obra pictórica y ver las similitudes porque no serían la una sin la otra. Sería como separar a Sansón y Dalila, a José y María o a Jesús y María Magdalena.

Como siempre he dicho aunque a mí misma me cueste trabajo comprenderlo somos proyecciones de nuestros pensamientos, ya sea en sueños, en la realidad o falsa realidad…¿quién sabe?

Los Ángeles no pueden ser condenados y las personas inocentes tampoco, porque la mano de Dios caerá sobre aquellos que toquen y maltraten a sus hijos. Por supuesto, la crítica de la obra pictórica la dejo para otra ocasión.

Mi querido Ignacio llego a la conclusión y es mi sencilla y espero que humilde opinión de que aquel abrazo a aquel ebrio señor fue un ejemplo de lo que se debe y no se debe hacer. Si un niño hace algo mal no se le castiga pero se le hace comprender. Perdonar está bien pero el que se equivoca verdaderamente debe rectificar, disculparse y arreglar lo equívoco. Ese señor fue el origen de un beso de Judas que hizo que tú aprendieras injustamente el desencadenamiento y la causa de acción-reacción. No le des al necio lo que no es capaz de comprender y que la mano de la Justicia recaiga sobre él por maltratar a su prójimo.

Señores, este es un libro social que habla de personajes, de malos personajes de una historia real. Que la política es un sistema inventado como las religiones para separar.

Esta es una obra llena de rabia, de dolor, de frustración, de indignación, de impotencia ante una ceguera humana que solamente testifica la verdad ante una suma de dinero ante la ineptitud humana. Es una llamada a despertar, ni siquiera hace falta ser violentos, hace falta tomar conciencia del mundo y la mala justicia terrenal en la que vivimos.

Ignacio Fernández Candela estoy agradecida por una obra que me insta a reflexionar y a prepararme para lo que está por venir. Mantengan su estado de alerta porque esto es sólo el principio y esta obra va a recorrer el mundo entero y el mundo sabrá y recordará de dónde viene.

Quiero utilizar las palabras de nuestros compañeros y amigos Xavier de Tusalle y Chus Cuesta, grandes escritores:

“¿Quieres ser uno más en la masa invisible?”

“No seas como ellos. No digas que no entiendes nada”.

“No niegues la evidencia. Necesito creer en el género humano”.

“Dijiste que nunca me harías daño”.

 

Xavier de Tusalle y Chus Cuesta

 

*Todos los Derechos Registrados.

 

 

 

 

Y a continuación de mi propia cosecha te hago este regalo:

 

Compañero de la Tierra y del Cielo,

Amigo que pintas tesoros escondidos,

Mundos inéditos, visibles e invisibles,

Tus palabras son magia en mis oídos.

También capto tu silencio cuando hablas

Y soy capaz de vibrar con tu voz cuando callas…

Capaz soy de conectarme con tu esencia…

De rozarte con mis alas…

De despertar tus sentidos…

De escribirte una palabra soy capaz

Como siempre hago con mis amigos.

Ana Isabel Muñoz Martínez

*Todos los Derechos Registrados.

En esta obra que invita a reflexionar, a mirarnos, a comprendernos, a ayudar al prójimo, Ignacio yo ofrezco mis muñecas para las injusticias junto con las tuyas, y prefiero unas esposas a guardar silencio. ¡Ojala! Que el ser humano sepa estar a la altura.

Todas juntas porque si no, lo que haga tu mano izquierda no lo sepa tu derecha.

 

GRACIAS Y QUE DIOS TE BENDIGA.

Ana Isabel Muñoz Martínez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A %d blogueros les gusta esto: